Este es un espacio dedicado a la divulgación y conocimiento de la fauna de la provincia de Pontevedra.
Cada ciudad, pueblo o aldea de nuestra provincia verá aquí reflejada su fauna.
También servirá como lugar para denunciar cualquier barbarie ecológica sufrida en nuestra provincia.
No olvidemos que la mejor forma de proteger la naturaleza, es conociéndola.

7 mar. 2014

Lissotriton boscai


Lissotriton boscai

(dentro y fuera del agua)
Ninguno de estos animales ha sufrido el menor de los daños, han sido respetados y tratados con el máximo cuidado y en su medio) 




























4 feb. 2013


Y mi corazón latió

Desde los ocho años de edad, y en silencio, he sido amante de los lobos. Gran parte de culpa la tiene, si, digo bien, “la tiene”, Félix. Digno, fiel, leal y legal, arquitecto de ilusiones y necesidades vitales para la vida con los lobos en nuestro medio y nuestras mentes.
Otra gran parte de culpa la tiene mi padre, cazador empedernido desde niño. Llegaba a casa con sus trofeos, normalmente conejos de monte que él mismo odiaba comer, que repugnaba (tal vez la conciencia…) 
Y yo, inocente, pensaba en recriminar lo único que sabía, o entendía a tan corta edad, por aquel entonces sobre los lobos.
- “No mates conejos papá, ¿qué harán los lobos si les quitas su comida?”. Solamente lo pensaba, siempre en silencio, cada jueves…cada domingo. 
Nunca tuve una relación padre e hija como las demás, tal vez la falta de vernos por su trabajo, de sol a sol en aquella época. En cambio, siempre había tiempo rebuscado para la caza. Dios sabe como odiaba esos días esperando oír su Land Rover llegar, su cara sonriente con sus ”trofeos” y mi madre alabando su hazaña. El mejor cazador de la aldea donde vivíamos. Un héroe absoluto que… con el tiempo llegué a odiar. 
Con los años empecé a pensar si mi mente odiaba a mi padre por ser cazador o mi corazón me decía que jamás llegaría a observar un lobo en libertad, o sencillamente a escuchar su aullido.
Gran lucha interna de una adolescente, mente y corazón. Dos familias que se cruzaban en mi camino, una la conocía perfectamente, la mía. La otra jamás vista ni oída, pero dentro de mí algo me decía que mi corazón llegaría a pertenecerle.
Siguen pasando los años, mi dedicación a la fotografía de naturaleza lo es todo para mí en ese momento, y comienza mi lucha y mi proclamo por algunos llamados seres humanos. Juntas de cazadores, cartuchos que son inocentes, dedos que matan, escopetas sin culpa, pero que son acusadas de matanzas por placer, cuando en realidad es un simple vocablo inventado, tal vez, para blandir necedades. 
Cazadores que matan, mienten, vejan y hieren, pólvora, mentiras y trofeos. Cobardes de principio a fin cuando empiezan a culpar a un lobo de los daños a su ganado. Pero… ¿Quién ha robado a quien primero? Eso es lo de menos realmente, pensaba yo. Fabricantes de malas ideas que utilizan en las entrañas del monte, un monte lleno de vida que con nadie se mete, que todo lo da sin pedir nada a cambio. 
Muere Félix, mi alma se envenena y mi lucha, en silencio como siempre, y a la sombra de alguien, me hace más fuerte. Siento la necesidad de conocer el medio, es la única manera de entenderlo, amarlo y respetarlo. Mi valor crece y no temo a denunciar todo, por insignificante que pudiera parecer, siempre a través de mis fotografías. Ese “veneno” (aun hoy no tengo la respuesta) de alguna manera toca en la mente de mi padre. Ya no es quién era! 
Gran conocedor del monte empezamos a recorrer caminos, senderos, rastros, cantos de aves, huellas… mi vida había cambiado. Presentía que por fin tendría dos familias. Pero ni rastro de lobos en mi zona. Aun así, mi afán de conseguir fotografiar un lobo en libertad se volvió una obsesión, noches sin dormir, frío, libros y guías por toneladas, kilómetros en vano… 
Hoy tengo 41 años, amante del medio hasta la médula, concienciada y segura de las causas por la que quiero luchar. Hoy mi prioridad y en la medida de lo posible serán el lobo ibérico. Al cual empezaré desde ya a conocer más de cerca.
Hace unos días, en medio del gratificante silencio nocturno del monte, siempre con la cámara preparada, y atenta a cualquier ruido le veo delante de mí, no era muy grande, me miraba fijamente, sin movimiento alguno, solo miraba. Me asusté, pero le reté con gusto y supe mantener su mirada, mi mente pensó en la cámara por un instante pero mi corazón me preguntó si valía la pena esa imagen tan esperada o la espera de 41 años para sentir lo tan deseado. Casi 6 minutos de flechazo visual. Hice caso a mi corazón. Me puse a llorar por la emoción, mis ojos empañados no supieron que dirección tomó. Pero… por fin, mi corazón latió.

26 jun. 2011

Gallineta común ( Gallinula chloropus)


Dos gallinetas comunes en plena pelea, en A Xunqueira de Alba (Pontevedra).
Su hábitat es en zona de marismas y preferentemente palustres. Se alimenta de semillas, hierbas acuáticas, gusanos, babosas, insectos, larvas y hasta frutos silvestres.
Se identifica fácilmente por su escudete frontal rojo que desciende hasta casi la punta del pico.
Es una de las aves acuáticas más comunes en nuestra península y aunque es difícil verlas en pleno día, parece que estas gallinetas comunes de nuestro maravilloso ENIL (Espacio Natural de Interés Local) se han adaptado sin miedo a la presencia humana. Si se ve amenazada o presiente peligro se esconde rápidamente o incluso se sumerge dejando sólo el pico fuera como si de un periscopio se tratara.
Estas aves crían cerca de agua dulce entre la espesa vegetación, y sus lugares favoritos para hacer el nido son junto a charcas, lagunas y ríos.
Este video está realizado a pulso con un teleobjetivo de casi dos kg. De ahí esos pequeños movimientos poco atractivos algunas veces. Pero las cosas hay que aprovecharlas cuando surgen, en esta ocasión no ha dado para más.

Chicharra Alicorta (Ephippiger ephippiger)






 La chicharra alicorta es así conocida puesto que sus alas son prácticamente inapreciables, como se puede observar. Están escondidas bajo uno de sus escudos, en este caso en el del cuello.
Esta es una de las características más sobresalientes de este insecto. Sus alas están atrofiadas de ahí que no pueda volar, pero éstas alas doradas le sirven a la chicharra alicorta para emitir un agudo y potente canto en los días más cálidos del verano. Este sonido puede emitirlo tanto el macho como la hembra.
Esta especie de insecto es de costumbres solitarias y sedentarias.
Vegetariano, aunque en excepcionales ocasiones puede llegar a practicar el canibalismo.
En su tonalidad predomina el color verde, acompañado de un marrón y un negro muy difuminados.
La longitud de un adulto puede variar de entre 2´5 cm a 3´5 cm, es pues un insecto de gran tamaño.
No confundir con cigarra.

16 jun. 2011

Grillo campestre o común ( Gryllus campestris)



El grillo campestre lo podemos encontrar, principalmente, en laderas soleadas y en prados cálidos de secano.
Con un cuerpo robusto y unas extremidades muy fuertes, su longitud media está entre los 2 y 3 centímetros.
Es una especie de hábitos subterráneos y nocturnos.
Aunque es un insecto omnívoro (pudiendo comer gusanos, otros insectos, etc.) su alimentación es básicamente vegetal.
Cuando llegan las noches cálidas de la primavera (y hasta mediados de verano) el grillo (macho) reproduce un sonido con el fin de atraer a las hembras y poder aparearse.
El canto que conocemos del grillo se produce cuando éste hace frotar sus dos pares de alas. Esta acción se llama estridulación. Es básicamente la única función que tiene las alas.
Siendo estas también las únicas que dan color al cuerpo del grillo con tonos marrón y amarillo.
El propio color del grillo, negro, es puramente por supervivencia, ocultándose así en la noche fácilmente de sus depredadores.
Tanto el macho como la hembra viven sus respectivas galerías (de unos 30 0 40 cm de profundidad) La hembra después del apareamiento hace la puesta de huevos (120-150huevos) en su propio agujero. Estos eclosionarán y vivirán como ninfas hasta el principio del invierno. Que será cuando se emancipen, y se enterrarán volviendo a empezar el ciclo vital del grillo campestre.

Nombre científico: Gryllus campestris.
Orden: Ortópteros.
Familia: Gryllidae.

8 jun. 2011

El lagarto ocelado (Lacerta lepida [= Timon lepidus])

Comúnmente llamado en Galicia “Lagarto Arnal”.
De la familia de los lacérnidos, este saurio puede llegar a medir 90 cm de longitud, la mayor parte de los cm pertenecen a la cola. (aunque la media no alcanza esa tal longitud)
Es el mayor saurio de la península.
Su cuerpo es muy robusto y sus colores muy llamativos. Destacando en los costados los vistosos ocelos azules. La hembra es de un tono más pardo y se destacan menos los ocelos azules.
Generalmente prefiere áreas con una cobertura vegetal no muy elevada, pudiendo así aprovechar los espacios abiertos para tomar el sol y al mismo tiempo tener refugio para esconderse.
Preferentemente en terrenos secos, entre matas y arbustos, donde se alimenta de insectos grandes e incluso de algún vertebrado pequeño que captura entre sus mandíbulas potentes, y de frutos.
El lagarto ocelado es totalmente terrestre y su actividad en diurna.
Ovíparo. La puesta de huevos (entre 5 y 20) se realiza en primavera y eclosionan a los dos-tres meses. Los machos en fase adulta son territoriales.
La población de esta especie va en un descenso muy considerable. 
Especie de interés faunístico. En algunas comunidades de España  está considerado como “especie tutelada” en los catálogos de fauna amenazada.
Esperemos seguir disfrutando de el infinidad de años.